15/04/2011

Último día de Practicum... Estas tres semanas se me han pasado volando, casi no me he dado cuenta de las horas que he pasado en el centro. Lo cierto es que, a  excepción de un "mal día", el resto han estado plagados de experiencias positivas, gracias a las cuales me llevo el mejor recuerdo que podría tener.
He llegado al centro a las 9:14, a tiempo para acompañar a mi tutora a la segunda hora, a 4º ESO D, donde tenían examen oral. Ha sido una clase amena y graciosa, y de las pocas en las que estaban presentes casi todos los alumnos. Como último día antes de Semana Santa, faltaban muchísimos chavales. Además, entre los alumnos de Bachillerato, se habían organizado unas convivencias con alumnos de un colegio francés también de la orden, por lo que había aún más bajas. Tanto entre el alumnado como entre los profesores, reinaba un ambiente de alegría y de excitación por el tan ansiado descanso.
La siguiente hora la he dedicado a charlar con mi tutora, aclarando los datos sobre Larry que necesitaba, y yo preguntándole por ciertas cuestiones que me gustaría incluir en mi Memoria. Después del recreo, tocaban las clases en Bachillerato, donde como ya he dicho el número de alumnos era irrisorio. He repartido las encuestas -pocas-, y hemos aprovechado la hora para charlar con los alumnos sobre cuestiones relativas a este cuestionario: cómo se veían en el centro, sus hábitos de estudio, su motivación... Me ha sorprendido lo perdidos que estaban muchos de los chavales, aunque es algo de lo que ya se nos había advertido en el máster, y que creo que está muy relacionado con la sociedad en la que les ha tocado vivir a esta generación de adolescentes: globalización, sociedad de la información, sobreeducación, y un largo etcétera.
Antes de marcharme, sobre las 14:30, he tratado de despedirme del mayor número de profesores y personal posible, yendo a sendas salas de profesores. Y he querido tener un detalle con Idioa, llevándole un ramo de flores. Creo que el mejor recuerdo que me llevo es, sin duda, el suyo. Conectamos inmediatamente, y desde el primer momento me ha brindado su apoyo y su ayuda de forma incondicional; me ha abierto los ojos sobre la "realidad" de esta profesión, pero al mismo tiempo ha sido capaz de motivarme como poca gente había hecho. Y lograr todo eso, trabajando de forma voluntaria es digno, como poco, de agradecimiento.

14/04/2011

Jueves. He llegado al centro a las 10:00, y tras ver a mi tutora un momento, he ido a una sala de profesores con ordenadores (la del segundo ciclo de ESO), para preparar la encuesta que ayer mencioné. Al final, incluiré ciertas preguntas con respecto a los días en los que he estado impartiendo la materia, junto a otras cuestiones referentes a la visión que los adolescentes tienen de la enseñanza de inglés en el colegio: qué aspectos cambiarían, cuáles creen que son los principales problemas, cómo les gustarían que fuesen sus clases y sus profesores, etc.
En el recreo, a las 11:25, le he enseñado el resultado a Idoia, y tras darme su visto bueno, he ido a hacer las copias pertinentes. Creo que es una buena forma de evaluar lo que he hecho y cómo lo hecho, teniendo en cuenta la opinión de quienes más han sufrido o disfrutado con mi trabajo. Aunque en función del número de cuestionarios y de las respuestas, es más que probable que tenga en cuenta estos resultados en mi Memoria final de Practicum.
Cuando he terminado, he intentado reunirme con el Director del centro, Jon Ancín. Afortunadamente, estaba disponible en ese momento, y me ha atendido rápidamente. Le he querido agradecer el trato recibido y contarle lo positiva que ha sido mi experiencia en el centro Santa María. También he aprovechado para entregarle un curriculum vitae, esperando que lo puedan tener en cuenta en el futuro. Él me lo ha agradecido enormemente, me ha dado las gracias también por mi aportación estas semanas, y me ha reiterado su disposición para ayudarme con cualquier cosa que me pudiese surgir.
Así que, sobre las 13:00 me he ido del centro contenta y satisfecha, y con pena por que mañana se vaya a terminar.

13/04/2011

Sólo quedan dos días para finalizar el Practicum, y ya empieza a darme pena despedirme de algunos alumnos -muchos de ellos no van a venir el viernes, por lo que es el último día que los veré. He llegado al centro a las 9:30 y me he reunido con mis compañeros en la sala de profesores de Bachillerato para tratar ciertas cuestiones sobre este diario y sobre otros trabajos del máster.
Después, a las 10:30, he acudido a observar una clase más de la profesora Martha Carazo, en 2º Bachillerato B. La tónica que ha seguido ha sido similar a la del resto de clases suyas que he podido observar, como se describió, por ejemplo, el 30 de marzo. La clase se ha basado en aprovechar los 55 minutos de clase (algo menos, puesto que la profesora ha llegado tarde) para hacer ejercicios del libro -¡unos 15!-, e ir corrigiéndolos sobre la marcha.
Lo que más me ha llamado la atención ha sido la "confesión" que Martha me ha hecho sobre la preparación de selectividad. De hecho, me ha hablado sobre la NO preparación de selectividad; en su opinión, los materiales que facilitan los libros de texto son más que suficientes para trabajar los diferentes aspectos lingüísticos que se evalúan en dicha prueba oficial. En un centro como Santa María, cuyo principal éxito radica en los resultados de sus alumnos en este tipo de exámenes, resulta cuanto menos sorprendete que la asignatura de inglés, en todo 2º de Bachillerato, no dedique ninguna sesión a prepararlo. Cuando pregunté a Martha por los resultados que obtenían los chavales en el examen, me contestó que "había de todo, como en clase"; "los que van a academia sacan una nota decente, y los que llevan arrastrando inglés toda su vida terminan suspendiéndolo". Pero me aseguró que a ella le "llegan así", y que "no puede hacer mucho más".
Me ha sorprendido igualmente que nadie haya pedido explicaciones o solicitado cambios al respecto, pero no he querido indagar más por no entrometerme en exceso en su forma de organizar e impartir su asignatura. Al fin y al cabo, son muchos sus años de experiencia e imagino que tendrá sus motivos.
Después del recreo, he tenido una hora libre para poder hablar con mi tutora. Le he comentado que me gustaría pasar un pequeño cuestionario entre las clases en las que he estado dando clase, y le ha parecido una idea estupenda. Hemos dibujado las líneas generales de cómo podría ser, así que lo redactaré mañana, ya que no tengo más clases que dar.
A continuación, he ido a dar mis clases, aunque he acordado con Idoia "prestarle" su hora para terminar de repasar o de explicar los temas que ella considera más importantes, puesto que, como he dicho antes, el viernes apenas va a haber alumnos. Me he quedado observado, pues, y ayudando a algún alumno que presentaba más dificultades con algunas cuestiones.
A las 14:50, al terminar las clases, me he ido del centro.

12/04/2011

Hoy, martes, no he acudido al centro y me he quedado trabajando en casa. Además de no tener clase que dar, tengo algunas décimas de fiebre y he preferido recuperarme.
He hablado con mi tutora vía email, para contarle lo ocurrido ayer  y me ha dicho que no me preocupe, que es normal en esa clase y que descanse. Mañana lo hablaremos con más calma.

11/04/2011

Último lunes del Practicum. Hoy me ha tocado sustituir a Idoia, puesto que tenía una reunión sobre la implantación del trilingüismo en los centros menesianos, fuera de la provincia.
Según he llegado al centro a las 8:30, Idoia estaba allí para proponerlo. Me ha dicho que no había problema si no me apetecía o no me sentía capaz, puesto que había profesores libres o de guardia más que de sobra. Pero le he dicho que no hacía falta y que para mí suponía un reto al que me tendría que enfrentar tarde o temprano.
Así que, en la sala de profesores, me ha explicado qué tenía planeado hacer con los cursos de la ESO programados para ese día, y yo le he contado mis intención de ir terminando la unidad didáctica en los grupos de 1º Bachiller.
La primera hora, hasta las 9:30, he estado en 3º ESO, donde la tarea era hacer un examen de writing (composición escrita). Se han todos portado perfectamente y han terminado, en su mayoría, a tiempo y sin incidencias.
La siguiente hora de clase, tras otra libre, ha sido mucho peor... Creo que ha sido mi primera experiencia negativa en lo que va de Practicum. El grupo al que debía acudir era 2º ESO C, y su tarea era igualmente hacer una prueba de composición escrita, para la que tenía que explicarles previamente los pasos a seguir y las indicaciones pertinentes. Sin embargo, he entrado en clase en un completo caos: gritos, gente de pie, jugando,... He esperado un par de minutos mientras organizaba mis cosas en la mesa, pero el descontrol continuaba. Alzando la voz más de lo normal, les he explicado la situación, les he contado lo que tenían que hacer y les he repartido los materiales. En un primer momento, parecían centrados en la tarea, pero enseguida les ha parecido muy difícil y han comenzado las protestas.
Yo no conocía sus nombres, así que apenas sabía cómo dirigirme a ellos... Viendo que la mayoría no entendía lo que tenía que hacer, he intentado explicarlo en la pizarra, para todos, pero sólo unos pocos me han prestado atención. Poco a poco iban avanzando, pero con algo más que un murmullo constante y con escasa atención a lo que estaban haciendo. A pocos minutos de terminar la clase, he recogido las fotocopias y me he marchado, coincidiendo con la hora del recreo.
Lo he comentado con algunos profesores en la cafetería, y han tratado de que quitara peso al asunto, argumentando que se trata de una clase muy complicada, muy charlata y un tanto indisciplinada. Obviamente, he agradecido mucho su apoyo, pero realmente es una experiencia que me ha marcado; no sólo hoy, me temo que también para el resto del Practicum. Lo cierto es que, incluso tratando de implementar todo lo aprendido en los diferentes módulos del máster, o los consejos de unos y otros profesionales, no he sido capaz de manejar la situación...
Finalmente, después del recreo, he dado clase en mis dos grupos de 1º Bachillerato. Esto ha ayudado a quitarme un poco la mala sensación que me había quedado. Las clases han funcionado bien, casi hemos terminado la unidad didáctica y parece que los alumnos la están disfrutando y están aprendiendo; incluso sin Idoia allí presente.
Me quedo con eso por hoy.

08/04/2011

Hoy era el gran día... Larry venía a observar mi clase. Como había explicado, mi idea era seguir trabajando con las pasivas, pero introducir un tipo nuevo -las "impersonales"- a través de una actividad grupal bastante dinámica.
A las 8:30 tenía la primera sesión con 1º Bachiller C. A pesar de que eran las 8:30 am de un viernes en el que se han batido records de calor y buen tiempo, creo que las actividades, y la clase en general, han funcionado bien. Los alumnos se han mostrado dispuestos a colaborar, han completado los ejercicios, han preguntado sus dudas... Y al finalizar, parecían haber comprendido la estructura y aprendido a utilizarla correctamente, sin que la clase se les hubiera hecho especialmente pesada.
Después he podido terminar de comentar lo que nos quedaba con Idoia, al tiempo que me contaba sus impresiones sobre cómo había ido la primera sesión, mientras tomábamos un café y esperábamos a Larry. A la hora acordada, he ido a buscar a Larry y le he llevado hasta el aula en el que tenía que dar clase. En cuanto hemos llegado, los chavales han comenzado a subir del recreo, y Larry ha aprovechado para saludar a algunas profesoras de inglés a las que conocía por haber sido su profesor en la universidad.
La clase ha empezado con normalidad y a tiempo; Larry se ha sentado al fondo de la clase, pero rodeado por estudiantes del grupo. Los alumnos se han portado genial en cuanto han visto que la situación era "especial". Se han comportado perfectamente, han participado e intentado hablar en su mejor inglés posible.  Al finalizar, Larry apenas me ha hecho comentarios negativos sobre lo que había visto, mientras lo acompañaba hasta la salida.
Volví al aula para agradecer de la forma más sincera posible a los chicos por su comportamiento durante la sesión, y todos se mostraron contentos por mí y preocupados por el resultado. Eran aproximadamente, la 1 del mediodía, y no tenía más clases.
Tras agradecer a todos, tutora y alumnos, por su ayuda y apoyo, me he marchado a casa contenta y satisfecha.
Creo que lo que más me ha llamado la atención, sin duda, es la disposición de los chavales a apoyarme y a ayudarme; su interés y su preocupación por lo que estaba haciendo; y su sincera voluntad de que las cosas me vayan bien. Ha supuesto una verdadera inyección de motivación para mí ver cómo unos adolescentes, en apariencia "pasotas" y desganados, han dado lo mejor de sí por hacerle un favor a una profe novata y por quedar bien delante de un señor de la universidad.
Finalmente, parece que la puesta en práctica de las nuevas metodologías que se nos han sugerido en los módulos del máster realmente surte efecto, y tanto los chavales como los profesores agradecen un "aire nuevo" que les muestre una forma diferente de enseñar y de aprender. Así me lo han demostrado con su apoyo y sus elogios.

07/04/2011

Como todos los jueves, no tenía que dar clase en el centro. Pero he acudido al mismo para preparar la clase de mañana, cuando Larry vendrá a observarme, y comentarlo con mi tutora, Idoia.
He llegado a las 9:30 y he acudido a observar una clase en los primeros cursos de ESO con Idoia. Como tenían examen, he podido explicarle mi proyecto final brevemente y le ha parecido estupendo. Así que cuando ha finalizado la clase, he ido a un aula de ordenadores para uso del profesorado, a preparar la presentación en Power Point que utilizaré.
Mi idea es crear una especie de juego sobre Rumores, a fin de que utilicen las pasivas impersonales, aprender su estructura y sus variaciones. Para ello, he decidido crear una presentación digital con imágenes de personajes famosos y actuales, añadiendo ciertas verbos que ejemplifican actividades típicas de cada uno.
Cuando he terminado de crearlo, se lo he mostrado a Idoia y me ha dado su visto bueno, así como algunas sugerencias para la clase de mañana. Me ha tranquilizado y recomendado que me fuera ya a casa, para relajarme y preparar todo bien. Así que, sobre las 13:00, he abandonado el centro con todo más o menos preparado para la observación de Larry mañana.