15/04/2011

Último día de Practicum... Estas tres semanas se me han pasado volando, casi no me he dado cuenta de las horas que he pasado en el centro. Lo cierto es que, a  excepción de un "mal día", el resto han estado plagados de experiencias positivas, gracias a las cuales me llevo el mejor recuerdo que podría tener.
He llegado al centro a las 9:14, a tiempo para acompañar a mi tutora a la segunda hora, a 4º ESO D, donde tenían examen oral. Ha sido una clase amena y graciosa, y de las pocas en las que estaban presentes casi todos los alumnos. Como último día antes de Semana Santa, faltaban muchísimos chavales. Además, entre los alumnos de Bachillerato, se habían organizado unas convivencias con alumnos de un colegio francés también de la orden, por lo que había aún más bajas. Tanto entre el alumnado como entre los profesores, reinaba un ambiente de alegría y de excitación por el tan ansiado descanso.
La siguiente hora la he dedicado a charlar con mi tutora, aclarando los datos sobre Larry que necesitaba, y yo preguntándole por ciertas cuestiones que me gustaría incluir en mi Memoria. Después del recreo, tocaban las clases en Bachillerato, donde como ya he dicho el número de alumnos era irrisorio. He repartido las encuestas -pocas-, y hemos aprovechado la hora para charlar con los alumnos sobre cuestiones relativas a este cuestionario: cómo se veían en el centro, sus hábitos de estudio, su motivación... Me ha sorprendido lo perdidos que estaban muchos de los chavales, aunque es algo de lo que ya se nos había advertido en el máster, y que creo que está muy relacionado con la sociedad en la que les ha tocado vivir a esta generación de adolescentes: globalización, sociedad de la información, sobreeducación, y un largo etcétera.
Antes de marcharme, sobre las 14:30, he tratado de despedirme del mayor número de profesores y personal posible, yendo a sendas salas de profesores. Y he querido tener un detalle con Idioa, llevándole un ramo de flores. Creo que el mejor recuerdo que me llevo es, sin duda, el suyo. Conectamos inmediatamente, y desde el primer momento me ha brindado su apoyo y su ayuda de forma incondicional; me ha abierto los ojos sobre la "realidad" de esta profesión, pero al mismo tiempo ha sido capaz de motivarme como poca gente había hecho. Y lograr todo eso, trabajando de forma voluntaria es digno, como poco, de agradecimiento.

14/04/2011

Jueves. He llegado al centro a las 10:00, y tras ver a mi tutora un momento, he ido a una sala de profesores con ordenadores (la del segundo ciclo de ESO), para preparar la encuesta que ayer mencioné. Al final, incluiré ciertas preguntas con respecto a los días en los que he estado impartiendo la materia, junto a otras cuestiones referentes a la visión que los adolescentes tienen de la enseñanza de inglés en el colegio: qué aspectos cambiarían, cuáles creen que son los principales problemas, cómo les gustarían que fuesen sus clases y sus profesores, etc.
En el recreo, a las 11:25, le he enseñado el resultado a Idoia, y tras darme su visto bueno, he ido a hacer las copias pertinentes. Creo que es una buena forma de evaluar lo que he hecho y cómo lo hecho, teniendo en cuenta la opinión de quienes más han sufrido o disfrutado con mi trabajo. Aunque en función del número de cuestionarios y de las respuestas, es más que probable que tenga en cuenta estos resultados en mi Memoria final de Practicum.
Cuando he terminado, he intentado reunirme con el Director del centro, Jon Ancín. Afortunadamente, estaba disponible en ese momento, y me ha atendido rápidamente. Le he querido agradecer el trato recibido y contarle lo positiva que ha sido mi experiencia en el centro Santa María. También he aprovechado para entregarle un curriculum vitae, esperando que lo puedan tener en cuenta en el futuro. Él me lo ha agradecido enormemente, me ha dado las gracias también por mi aportación estas semanas, y me ha reiterado su disposición para ayudarme con cualquier cosa que me pudiese surgir.
Así que, sobre las 13:00 me he ido del centro contenta y satisfecha, y con pena por que mañana se vaya a terminar.

13/04/2011

Sólo quedan dos días para finalizar el Practicum, y ya empieza a darme pena despedirme de algunos alumnos -muchos de ellos no van a venir el viernes, por lo que es el último día que los veré. He llegado al centro a las 9:30 y me he reunido con mis compañeros en la sala de profesores de Bachillerato para tratar ciertas cuestiones sobre este diario y sobre otros trabajos del máster.
Después, a las 10:30, he acudido a observar una clase más de la profesora Martha Carazo, en 2º Bachillerato B. La tónica que ha seguido ha sido similar a la del resto de clases suyas que he podido observar, como se describió, por ejemplo, el 30 de marzo. La clase se ha basado en aprovechar los 55 minutos de clase (algo menos, puesto que la profesora ha llegado tarde) para hacer ejercicios del libro -¡unos 15!-, e ir corrigiéndolos sobre la marcha.
Lo que más me ha llamado la atención ha sido la "confesión" que Martha me ha hecho sobre la preparación de selectividad. De hecho, me ha hablado sobre la NO preparación de selectividad; en su opinión, los materiales que facilitan los libros de texto son más que suficientes para trabajar los diferentes aspectos lingüísticos que se evalúan en dicha prueba oficial. En un centro como Santa María, cuyo principal éxito radica en los resultados de sus alumnos en este tipo de exámenes, resulta cuanto menos sorprendete que la asignatura de inglés, en todo 2º de Bachillerato, no dedique ninguna sesión a prepararlo. Cuando pregunté a Martha por los resultados que obtenían los chavales en el examen, me contestó que "había de todo, como en clase"; "los que van a academia sacan una nota decente, y los que llevan arrastrando inglés toda su vida terminan suspendiéndolo". Pero me aseguró que a ella le "llegan así", y que "no puede hacer mucho más".
Me ha sorprendido igualmente que nadie haya pedido explicaciones o solicitado cambios al respecto, pero no he querido indagar más por no entrometerme en exceso en su forma de organizar e impartir su asignatura. Al fin y al cabo, son muchos sus años de experiencia e imagino que tendrá sus motivos.
Después del recreo, he tenido una hora libre para poder hablar con mi tutora. Le he comentado que me gustaría pasar un pequeño cuestionario entre las clases en las que he estado dando clase, y le ha parecido una idea estupenda. Hemos dibujado las líneas generales de cómo podría ser, así que lo redactaré mañana, ya que no tengo más clases que dar.
A continuación, he ido a dar mis clases, aunque he acordado con Idoia "prestarle" su hora para terminar de repasar o de explicar los temas que ella considera más importantes, puesto que, como he dicho antes, el viernes apenas va a haber alumnos. Me he quedado observado, pues, y ayudando a algún alumno que presentaba más dificultades con algunas cuestiones.
A las 14:50, al terminar las clases, me he ido del centro.

12/04/2011

Hoy, martes, no he acudido al centro y me he quedado trabajando en casa. Además de no tener clase que dar, tengo algunas décimas de fiebre y he preferido recuperarme.
He hablado con mi tutora vía email, para contarle lo ocurrido ayer  y me ha dicho que no me preocupe, que es normal en esa clase y que descanse. Mañana lo hablaremos con más calma.

11/04/2011

Último lunes del Practicum. Hoy me ha tocado sustituir a Idoia, puesto que tenía una reunión sobre la implantación del trilingüismo en los centros menesianos, fuera de la provincia.
Según he llegado al centro a las 8:30, Idoia estaba allí para proponerlo. Me ha dicho que no había problema si no me apetecía o no me sentía capaz, puesto que había profesores libres o de guardia más que de sobra. Pero le he dicho que no hacía falta y que para mí suponía un reto al que me tendría que enfrentar tarde o temprano.
Así que, en la sala de profesores, me ha explicado qué tenía planeado hacer con los cursos de la ESO programados para ese día, y yo le he contado mis intención de ir terminando la unidad didáctica en los grupos de 1º Bachiller.
La primera hora, hasta las 9:30, he estado en 3º ESO, donde la tarea era hacer un examen de writing (composición escrita). Se han todos portado perfectamente y han terminado, en su mayoría, a tiempo y sin incidencias.
La siguiente hora de clase, tras otra libre, ha sido mucho peor... Creo que ha sido mi primera experiencia negativa en lo que va de Practicum. El grupo al que debía acudir era 2º ESO C, y su tarea era igualmente hacer una prueba de composición escrita, para la que tenía que explicarles previamente los pasos a seguir y las indicaciones pertinentes. Sin embargo, he entrado en clase en un completo caos: gritos, gente de pie, jugando,... He esperado un par de minutos mientras organizaba mis cosas en la mesa, pero el descontrol continuaba. Alzando la voz más de lo normal, les he explicado la situación, les he contado lo que tenían que hacer y les he repartido los materiales. En un primer momento, parecían centrados en la tarea, pero enseguida les ha parecido muy difícil y han comenzado las protestas.
Yo no conocía sus nombres, así que apenas sabía cómo dirigirme a ellos... Viendo que la mayoría no entendía lo que tenía que hacer, he intentado explicarlo en la pizarra, para todos, pero sólo unos pocos me han prestado atención. Poco a poco iban avanzando, pero con algo más que un murmullo constante y con escasa atención a lo que estaban haciendo. A pocos minutos de terminar la clase, he recogido las fotocopias y me he marchado, coincidiendo con la hora del recreo.
Lo he comentado con algunos profesores en la cafetería, y han tratado de que quitara peso al asunto, argumentando que se trata de una clase muy complicada, muy charlata y un tanto indisciplinada. Obviamente, he agradecido mucho su apoyo, pero realmente es una experiencia que me ha marcado; no sólo hoy, me temo que también para el resto del Practicum. Lo cierto es que, incluso tratando de implementar todo lo aprendido en los diferentes módulos del máster, o los consejos de unos y otros profesionales, no he sido capaz de manejar la situación...
Finalmente, después del recreo, he dado clase en mis dos grupos de 1º Bachillerato. Esto ha ayudado a quitarme un poco la mala sensación que me había quedado. Las clases han funcionado bien, casi hemos terminado la unidad didáctica y parece que los alumnos la están disfrutando y están aprendiendo; incluso sin Idoia allí presente.
Me quedo con eso por hoy.

08/04/2011

Hoy era el gran día... Larry venía a observar mi clase. Como había explicado, mi idea era seguir trabajando con las pasivas, pero introducir un tipo nuevo -las "impersonales"- a través de una actividad grupal bastante dinámica.
A las 8:30 tenía la primera sesión con 1º Bachiller C. A pesar de que eran las 8:30 am de un viernes en el que se han batido records de calor y buen tiempo, creo que las actividades, y la clase en general, han funcionado bien. Los alumnos se han mostrado dispuestos a colaborar, han completado los ejercicios, han preguntado sus dudas... Y al finalizar, parecían haber comprendido la estructura y aprendido a utilizarla correctamente, sin que la clase se les hubiera hecho especialmente pesada.
Después he podido terminar de comentar lo que nos quedaba con Idoia, al tiempo que me contaba sus impresiones sobre cómo había ido la primera sesión, mientras tomábamos un café y esperábamos a Larry. A la hora acordada, he ido a buscar a Larry y le he llevado hasta el aula en el que tenía que dar clase. En cuanto hemos llegado, los chavales han comenzado a subir del recreo, y Larry ha aprovechado para saludar a algunas profesoras de inglés a las que conocía por haber sido su profesor en la universidad.
La clase ha empezado con normalidad y a tiempo; Larry se ha sentado al fondo de la clase, pero rodeado por estudiantes del grupo. Los alumnos se han portado genial en cuanto han visto que la situación era "especial". Se han comportado perfectamente, han participado e intentado hablar en su mejor inglés posible.  Al finalizar, Larry apenas me ha hecho comentarios negativos sobre lo que había visto, mientras lo acompañaba hasta la salida.
Volví al aula para agradecer de la forma más sincera posible a los chicos por su comportamiento durante la sesión, y todos se mostraron contentos por mí y preocupados por el resultado. Eran aproximadamente, la 1 del mediodía, y no tenía más clases.
Tras agradecer a todos, tutora y alumnos, por su ayuda y apoyo, me he marchado a casa contenta y satisfecha.
Creo que lo que más me ha llamado la atención, sin duda, es la disposición de los chavales a apoyarme y a ayudarme; su interés y su preocupación por lo que estaba haciendo; y su sincera voluntad de que las cosas me vayan bien. Ha supuesto una verdadera inyección de motivación para mí ver cómo unos adolescentes, en apariencia "pasotas" y desganados, han dado lo mejor de sí por hacerle un favor a una profe novata y por quedar bien delante de un señor de la universidad.
Finalmente, parece que la puesta en práctica de las nuevas metodologías que se nos han sugerido en los módulos del máster realmente surte efecto, y tanto los chavales como los profesores agradecen un "aire nuevo" que les muestre una forma diferente de enseñar y de aprender. Así me lo han demostrado con su apoyo y sus elogios.

07/04/2011

Como todos los jueves, no tenía que dar clase en el centro. Pero he acudido al mismo para preparar la clase de mañana, cuando Larry vendrá a observarme, y comentarlo con mi tutora, Idoia.
He llegado a las 9:30 y he acudido a observar una clase en los primeros cursos de ESO con Idoia. Como tenían examen, he podido explicarle mi proyecto final brevemente y le ha parecido estupendo. Así que cuando ha finalizado la clase, he ido a un aula de ordenadores para uso del profesorado, a preparar la presentación en Power Point que utilizaré.
Mi idea es crear una especie de juego sobre Rumores, a fin de que utilicen las pasivas impersonales, aprender su estructura y sus variaciones. Para ello, he decidido crear una presentación digital con imágenes de personajes famosos y actuales, añadiendo ciertas verbos que ejemplifican actividades típicas de cada uno.
Cuando he terminado de crearlo, se lo he mostrado a Idoia y me ha dado su visto bueno, así como algunas sugerencias para la clase de mañana. Me ha tranquilizado y recomendado que me fuera ya a casa, para relajarme y preparar todo bien. Así que, sobre las 13:00, he abandonado el centro con todo más o menos preparado para la observación de Larry mañana.

06/04/2011

Miércoles, 6 de abril. Hoy vuelvo a poner en práctica la unidad diseñada en las clases de 1º Bachillerato. He llegado al centro a las 9:30 am, pero en lugar de observar las clases de la ESO en las que estaba mi tutora, he ido a la sala de reprografía para fotocopiar y preparar materiales para las clases; en este caso, unos ejercicios de gramática relativos a las pasivas.
Durante el recreo, he aprovechado para hablar con mis compañeros de la universidad también en prácticas, a quienes no veo mucho por sus horarios, comentando aspectos generales de la Memoria del Practicum y ayudándonos con nuestras dudas.
Después del recreo, a las 12, he vuelto a 1º C para dar la clase correspondiente. He explicado el tipo básico de oraciones pasivas, y hemos realizado algunos ejercicios. Después he repetido la misma sesión en 1º B, con el mismo resultado, aunque este grupo trabaja un poco más rápido y hemos podido concluir la clase con algún juego de repaso, de forma un poco más amena.
Hoy no ha habido nada que me haya llamado especialmente la atención. Quizás me ha sorprendido el tiempo que se dedica a preparar "físicamente" las clases: encontrar un ordenador libre, la fotocopiadora/multicopista, hacer un número importante de copias (son casi 60 alumnos sólo en las dos clases con las que estoy trabajando),... Creo que me he dado cuenta de la necesidad real que los docentes tienen de las famosas "horas libres" o de guardia para realizar todo este tipo de tareas, además de las de corregir, entrevistarse con los padres, etc. El trabajo del docente supera a menudo también estas horas; es esencial, por tanto, que el docente planifique de la mejor forma posible no sólo su trabajo dentro del aula, también el que realiza fuera. Esto me lleva a recordar el módulo del máster sobre Educación Emocional, en el que se nos recordó la importancia de llevar una vida personal-emocional lo suficientemente estable, organizada y tranquila como para ser capaz de encontrar tiempo físico y ánimo moral para realizar estas tareas, muchas de ellas, probablemente, fuera de nuestro horario de trabajo.

05/04/2011

Hoy martes he asistido al centro a las 8:30 para seguir diseñando la unidad didáctica que estoy impartiendo, especialmente la sesión en la que mi tutor de Deusto, Larry, vendrá a observarme. Aunque Idoia tiene clases prácticamente toda la mañana, hay exámenes en muchas de ellas, por lo que hemos podido hablarlo y, utilizando los equipos informáticos de las aulas, seguir trabajando en ello. Ella me ha dado muy buenas ideas y recomendaciones, también para ese momento tan crítico y que tan nerviosa me tiene. Después del recreo, he ido a una sala de profesores, la de Bachillerato, a continuar trabajando en el resto de documentos del Practicum.
No he observado nada destacable hoy, aunque sí me han llamado la atención las propuestas que estaban comentando en la sala de profesores. Roberto Ortega, coordinador de las prácticas en el centro, y también profesor en el máster en Deusto, estaba proponiendo grabar un lip-dub como recuerdo para los alumnos de 2º de Bachiller, que abandonarán el centro en junio. Practicamente todo el mundo ha mostrado un gran entusiasmo con la idea, que personalmente, me parece preciosa y muy original.
Lo cierto es que me ha hecho reflexionar sobre un aspecto en el que se ha hecho especial incapié a lo largo d etodo el máster: la necesidad de motivación, entusiasmo y entrega en esta profesión. Y es que Roberto es, hoy más que nunca, y a pesar del descontento reinante entre la comunidad docente, un ejemplo a seguir. Se vuelca con sus alumnos, así como con cualquier idea o proyecto innovador que pueda beneficiar al centro de alguna manera, se comporta de la manera más profesional posible y, además de todo, ¡disfruta con su trabajo!
Es francamente difícil encontrar a personas con tantas ganas en los colegios e institutos; mi mayor deseo es, sin duda, que si bien escasean este tipo de profesores, ejemplos como el de Roberto no sean únicos.

04/04/2011

Lunes, segunda semana de prácticas. Hoy he comenzado oficialmente a dar clase, con el inicio de una nueva unidad didáctica que, aunque está basada en el libro de texto utilizado en clase, he modificado y preparado durante este tiempo anterior al segundo practicum.
Ha sido en 1º Bachillerato C, de 8:30 a 9:30, y en 1º B más tarde, de 11:55 a 12:50. En general, la experiencia ha sido buena, aunque en la primera hora los chavales estaban bastante dormidos y desganados, por lo hemos perdido algo más de tiempo y me ha costado más que entiendan las cosas en inglés, etc.
En el segundo grupo, hemos podido hacer más cosas y más rápido, porque estaban algo más espabilados y con ganas; la respuesta, en general, ha sido mejor.
El resto de la mañana, esas horas intermedias, las he dedicado a comentar con mi tutora cómo habían ido esas sesiones, aspectos a mejorar, y cualquier otro comentario. También a trabajar en la unidad didáctica, así como en otros trabajos y documentos para el máster.

Lo que más me ha llamado la atención el día de hoy ha sido, sin duda, lo que influye el horario de cada clase en su rendimiento. Al ver las reacciones de los alumnos a primera hora de un lunes, he sido consciente de la necesidad real de aplicar técnicas y metodologías diferentes y aplicadas a cada grupo, a fin de motivarles e, incluso, "despertarles" cuando sea necesario. Quizás algunos ejercicios como los que nos enseñaron en el módulo de Educación Emocional, con Javier Iturralde.

01/04/2011

Último día de la primera semana del segundo practicum...El resumen de la vuelta es positivo. Sin embargo, aunque hoy venía ilusionada porque iba a empezar mi unidad didáctica con los grupos de 1º Bachto., estos tenían una salida a Bilbao y hemos tenido que anular todo, y postponerlo hasta el próximo lunes.
Al principio me he quedado sin saber muy bien que hacer, pero en seguida he localizado a Martha y la he acompañado a otra de sus clases, en la que iba a realizar la observación.
Efectivamente, ésta era la considerada como peor entre las de 2º de Bachiller. Yo no he percibido una gran diferencia, quizás sólo en el nivel académico, y tampoco era muy evidente. La mecánica de la clase ha sido muy similar a la de ayer, se han repetido la materia y los ejercicios, sin apenas modificación. Los alumnos estaban algo dispersos, pero también podía deberse al momento (viernes a las 8:30 am), y a que inmediatamente después ellos se unían también a la excursión en Bilbao.
Lo más impactante de todo ha vuelto a ser, desgraciadamente, que se repitieron los comentarios de ayer, sólo que esta vez, en mi opinión, mucho más perjudiciales para los alumnos que para mí, puesto que las comparaciones se han hecho en negativo. "Mira Ainhoa, ahora en seguida vas a notar la gran diferencia entre ambas clases..."; "A ver cómo le demostráis a Ainhoa lo difícil que es ser profesora..."; "Seguro que vas a necesitar otra libreta para apuntar todas las cosas que vas a ver en estas clase...". De nuevo, la situación ha sido más que incómoda, y me he sentido muy mal por los chavales.
Cada profesor tiene su estilo, y sé que no se debe prejuzgar, mucho menos a una docente con tanta experiencia, pero creo sinceramente que el resultado (pretendido o no) ha sido una ridiculización de los chavales. Tal y como se nos ha enseñado, ésta no es una técnica recomendable para incentivarles o tratar de motivarles. Una broma o comentario jocoso para llamar su atención o "pincharles" y espabilarles, puede ser un recurso útil, divertido y quizás más cercano a los alumnos. Pero la reiteración de los aspectos negativos en frente y dirigidos a una persona totalmente externa y ajena al grupo, puede resultar humillante, dolorosa y/o incómoda, perdiendo por completo su finalidad y utilidad.

En la siguiente hora, Idioa tenía libre, así que hemos aprovechado para aclarar ciertos aspectos de la unidad didáctica y hablar un poco sobre los grupos, las metodologías, etc. Después del recreo, y puesto que no había nadie en Bachiller, le he acompañado a una clase de 4º ESO, que ya conocía del periodo de prácticas anterior. Me he dedicado a hacer observación, pero al final, Idoia me ha ofrecido a dar parte de la clase, como en otras aulas, dejándome los últimos 20 minutos para mí. He organizado un reading (comprensión lectora) y un pequeño juego, que parece que les ha gustado.
A pesar de tratarse de uno de los grupos más complicados (un aula de Diversificación Curricular), me ha sorprendido gratamente la disposición y participación de los chavales. Eran algo charlatanes y estaban muy inquietos, pero tratándose de un viernes y de una "profe nueva", creo que ha sido inmejorable. 

31/03/2011

Como ya he comentado en este blog, los martes y jueves mi tutora no tiene clase en Bachillerato, por lo que hoy jueves 31, he aprovechado para reunirme con algunos profesores y coordinadores, y tratar así de completar algunos de los documentos oficiales del centro que no habíamos podido ver.
Me he reunido con Alfonso Blázquez, a quien además conocía previamente, para que nos facilitase el PEC y el PCC. A pesar de las reticencias porque, al parecer, los documentos no están actualizados, se ha comprometido a enviarme el PEC (la versión en construcción) y a tratar de facilitarme un visionado rápido del PCC, aunque no estaba muy convencido... En cualquier caso, espero poder analizarlos la próxima semana.
Más tarde, me he acercado a la sala de profesores de Bachillerato, para ver si encontraba a mis compañeros. Ellos no estaban, pero había varios profesores en hora libre, por lo que aproveché para hablar con ellos y preguntarles por sus metodologías, por la situación general del alumnado, por la recta final del curso,... Para mi sorpresa, terminaron contándome y explicándome un montón de proyectos que estaban llevando a cabo entre los distintos departamentos (aunque no están formalmente establecidos) y/o etapas.
Me ha sorprendido enormemente que, durante el primer periodo de prácticas, ninguno de los cargos directivos nos comentase varios de estos proyectos, que son ciertamente interesantes. Se mencionaran más detenidamente en la Memoria del Practicum, pero muchos son iniciativa de los propios profesores, y se llevan a cabo gracias a su motivación y su trabajo. La mayoría están dirigidos al alumnado, a las metodologías, etc. Pero otros muchos se relacionan con los procesos de CALIDAD: la sostenibilidad, la gestión del espacio y el tiempo,...
Mi sensación al abandonar el centro ha sido la de haber tenido un día muy productivo; aunque no he visto ni dado ninguna clase, he podido hablar con gente que no conocía y obtener información francamente interesante y relevante.

30/03/2011

He llegado al centro a las 9:30, para observar una clase impartida por otra profesora de inglés, Martha Carazo, en 2º Bachillerato. Lo cierto es que no he observado grandes diferencias en cuanto al grupo de estudiantes; se comportaban muy bien, pero tanto Martha como otros profesores me han dicho que esto se debe más a una casualidad del grupo, que al hecho de ser alumnos más mayores.
Más tarde, de 12:50 a 14:40, he vuelto con mi profesora-tutora a las aulas de 1º de Bachiller, en las que he podido volver a participar, dando una parte de la clase, ya al final de cada una, relativa al vocabulario. Los alumnos han respondido bien, aunque siguen mostrándose algo sorprendidos con mi presencia o mi forma de hablar, de tratar con ellos, de dar clase, etc.
Lo que quizás me ha llamado más la atención hoy es la forma en la que Martha se dirigía a sus alumnos y se comportaba en su clase. Sin afán crítico, no he podido dejar de sorprenderme y de sentirme ciertamente incómoda cuando, en su clase, ha comenzado a "utilizarme" para referirse al comportamiento de algunos alumnos: "Mira Ainhoa, ¿has visto que bien habla XXX?"; "Muy bien, XXXX. Menos mal que aún queda gente como tú en las aulas para animar a los jóvenes como Ainhoa"; "Venga chicos, esforzaos un poco, que Ainhoa vea lo que podáis hacer"; etc.
No sé si es habitual en sus clases, o si realmente animaba a los chavales para esforzarse más. Pero creo sinceramente que va totalmente en contra de lo aprendido durante los módulos del máster relativos a la psicología adolescente y similares. Los alumnos no tienen porqué sentirse más presionados de lo normal en mi presencia, puesto que no estaba allí para evaluar su nivel ni su comportamiento, sino simplemente para observar cómo va la clase. Muchos de ellos se sentían incómodos, o al menos así lo percibí yo. Y desde luego, yo también.
Mañana tengo pensado ir a observar otra de sus clases, esta vez, según parece, en una de los grupos considerados como "malos". Espero que la tónica no se repita, porque no ha sido una experiencia muy grata ni positiva.

29/03/2011

Como ya se ha comentado, mi profesora-tutora no da clases en cursos relevantes para nuestra unidad, por lo que me he quedado trabajando en casa.

28/03/2011: ¡Vuelta al cole!

     El segundo periodo de Practicum ha comenzado, y las ganas son mayores que nunca. Este primer día ha servido para reencontrarme con mi tutora, a la que he vuelto a ver más que dispuesta y solicita, traduciéndose en el mejor recomienzo posible para mí.
Durante la primera hora, libre para ella, hemos aclarado y reajustado el plan de Practicum, acordando que daré en clase en 1º de Bachillerato. Yo ya había trabajado la unidad didáctica que me correspondía, pero sus observaciones y sugerencias han sido muy útiles. Aunque ésta no comienza hasta la semana que viene, Idoia me ha ofrecido participar de alguna forma en la clase, por lo que ya desde hoy me reservó ciertos minutos o partes de la clase para darlas yo.
     La respuesta de los alumnos ha sido buena, aunque en un primer momento sólo podía distinguir sorpresa e incomprensión en sus caras... "Es la novedad y tu inglés, Ainhoa", me decía riéndose Idoia. Y la verdad, no he podido tomarme nada a mal porque, como he dicho, su respuesta al final ha sido genial. Quizás sea esta experiencia la que más me ha llamado la atención hoy, verme "bien" dando clase un poco más en serio, y la sorpresa de los chavales ante "la novedad". Entiendo que hablarles todo el rato en inglés, y con algo de acento, puede chocarles, pero no le veo tan distante a sus clases habituales con Idoia. En fin, supongo que no puede ser malo empezar con algo de elemento sorpresa...
 
      A mitad de mañana, mis compañeros y yo también hemos podido acudir a una reunión de tutores de 4º ESO (cuatro líneas más una de diversificación), junto a la coordinadora de etapa. Fue un gran acierto asistir, puesto que se trató del Plan Tutorial del curso, que en clase vimos con el profesor Juan Francisco López; pudimos conectar así los contenidos teóricos del máster con la práctica diaria del centro, y escuchamos en esta reunión algunas de las cuestiones que tratamos en nuestras aulas.
     Entre otros aspectos, se habló sobre la utilización de las horas de tutoría (y/u otras correspondientes a asignaturas diferentes) para llevar a cabo unos proyectos dirigidos por el Ayuntamiento de Portugalete, al que pertenece el centro, sobre prevención de la drogodependencia. Además, se trata de unos proyectos con los que estoy muy familiarizada, por lo que me pidieron información y pude aclararles ciertas dudas.

     Por último, me gustaría anticipar que, puesto que las clases en Bachillerato se concentran sólo en tres días (lunes, miércoles y viernes), es probable que algunos martes y jueves no haya entrada nueva en este diario. Tanto Idoia como el coordinador me han asegurado que no es indispensable que acuda todos los días al centro, menos aún si no tengo clases, y que puedo trabajar desde casa si lo prefiero. En cualquier caso, iré más de un día a observar las clases de una segunda profesora de inglés, Marta, en 2º de Bachillerato y otros cursos en ESO.

04/02/2011

Me ha costado mucho terminar de escribir lo que ocurrió este último día, puesto que realmente me dio mucha pena que terminara este primer período. La experiencia ha sido, por el momento, francamente positiva. He estado muy cómoda y agusto con Idoia, y creo que he aprendido mucho sobre la realidad de un centro educativo. Han sido varias las ocasiones en las que, desgraciadamente, la realidad y lo estudiado o visto en los módulos del máster no coincidía en absoluto... El enfoque competencial, el trabajo colaborativo, la enseñanza óptima de las lenguas, etc. se complican enormemente a la hora de implementarlas para y con veintisiete chavales en plena adolescencia. Las teorías no siempre funcionan, por ello creo que he comprendido la importancia de la experiencia, del carisma, de la planificación y de la empatía que debe demostrar cualquier buen profesor.

 Volviendo a la rutina diaria, este viernes ha sido especial no sólo por ser el último, el de despedida (transitoria) o el de resumen de lo visto y aprendido; sino que también he tenido la oportunidad de "dar clase", o al menos parte de ella. Idioa me lo había propuesto en varias ocasiones, pero tanto por mi miedo como por no imcumplir lo acordado con el máster, habíamos aparcado la idea. Sin embargo, y para no volver en el segundo período de prácticas aún tan verde, me animé a dar parte de una clase en Bachillerato. Idoia me recomendó intentarlo en una de las clases consideradas como "buena" (alumnos con buen nivel de inglés y, en general, atención y buen comportamiento), por lo que optamos por 1º Bach. C, correspondiente al primer curso de la modalidad biosanitaria.
Una vez que Idoia hubo corregido los deberes y entregado y comentado unos exámenes corregidos, me cedió su puesto para organizar una parte de la unidad didáctica que estaban viendo en esos momentos. Lo cierto es que fue sencillo, sólo tenía que explicar y trabajar con el vocabulario específico de la unidad (recuerdo que soy de especialidad Lengua Inglesa), pero se trataba más de superar la barrera del pánico escénico que de los contenidos. Llevo años ejerciendo como profesora de inglés, aunque siempre con grupos mucho más reducidos, de mayor edad y, en general, con mayor motivación (empresas, preparación de exámenes oficiales,...); y el cambio ha sido grande e importante.
Un grupo tan grande, con las hormonas tan disparadas, impone. No obstante, quizás por ser un "grupo bueno", la respuesta por su parte fue inmejorable. Se sintieron motivados por tener alguien nuevo enfrente de sus pupitres, estaban atentos y participaban de y con mis explicaciones y propuestas. Al final de la clase, todo fueron halagos y lo cierto es que me fui a casa contenta, tranquila y con una actitud mucho más positiva. Creo que la clase fue bien, que los chicos y chicas aprendieron y que yo no salí corriendo con un ataque de pánico encima. Había dado el primer paso, y no había salido mal .
Esa hora era además la última lectiva de aquel viernes, por lo que sirvió para poner el broche final a esos días de Practicum. Me despedí de Idoia y del resto del equipo docente al que pude ver, con pena pero con muchas ganas y ánimos de volver. La tutora me facilitó todos los medios posibles para poder estar en contacto, así como los materiales que podría necesitar para preparar la unidad didáctica durante el próximo período, ¡que cada vez está más cerca!
Así que ahora sólo queda preparar todo para poder repetir, esta vez por más tiempo, la experiencia tan grata que viví ese último día, 4 de febrero.

03/02/2011

Durante el día de hoy, he podido asistir a dos clases de 4º ESO, en las que se ha seguido la tónica habitual. Sin embargo, lo mejor del día ha sido, sin duda, el poder asistir a una sesión de INTERIORIDAD, uno de los proyectos más ambiciosos del Centro y que explicaré más detalladamente en la Memoria.
Básicamente, consiste en que alumnos mayores y pequeños compartan cierto espacio para aprender mutuamente, siempre en torno al desarrollo de la competencia espiritual. Para ello, se vinculas las aulas de 1º de Bachillerato con las de 1º de Infantil, y las de 2º Bachillerato con 2º Infantil. Antes del encuentro, se llevan a cabo varias sesiones en sus respectivas aulas. Los mayores trabajan técnicas de relajación, cómo tratar con los peques, los temas que quieren reforzar con ellos, los materiales que necesitarán, sus propios sentimientos al respecto,… Mientras, los más peques se preparan para el encuentro a través de la lectura de cuentos relacionados, un trabajo algo más psicológico y expresivo y la exposición de las pautas y las normas que deberán seguir con sus “amigos mayores” -si bien, y por su edad, éstas son mínimas y responden más a un deseo propio natural de participar en el encuentro.
Pero lo que nosotros hemos podido observar hoy ha sido ese encuentro físico. Ha sido muy bonito, puesto que todas las clases de mayores y pequeños se reúnen en el polideportivo del centro, una gran cancha cubierta en la que los niños, agrupado primero en círculos por clases, se preparan para el encuentro con canciones y juegos. Una vez están tranquilos, sus amigos mayores van hacia ellos y comienzan a organizarse por parejas o tríos. Los veinte primeros minutos se dedican a trabajar lo visto en el aula, la competencia espiritual, centrándose en los puntos seleccionados por los profesores y coordinadores del proyecto -en este caso, la autoestima, el autoconcepto,…-, para lo cual se sientan, tumban y acomodan en el suelo libremente, escuchándose e interaccionando. Después, pasados los veinte minutos, se deja “tiempo libre” para que las parejas o grupos jueguen en las canchas: carreras, bailes, pillar, escondite,… las posibilidades con los niños son infinitas.
El proyecto se explicará con mayor detalle en la Memoria del Practicum, pero me gustaría utilizar este espacio para subrayar su importancia y beneficios y remarcar que ha sido, sin lugar a dudas, uno de los principales puntos positivos que he encontrado en el centro.

02/02/2011


Durante el día de hoy he podido observar tres clases, aunque realmente han sido dos, puesto que las dos últimas (1º Bach. C y B) eran idénticas al estar íntegramente dedicadas a un examen de redacción en inglés. La primera ha sido en 2º ESO (D), en la que algunos alumnos han realizado exámenes orales y después se ha explicado gramática, verbos modales de habilidad, concretamente.
Lo más interesante ha sido, sin duda, la reunión con el director del centro, Jon Ancín, con quien nos había resultado muy difícil coincidir hasta hoy. Nos ha explicado grosso modo el proyecto educativo y el ideario del centro, aunque nos ha explicado que no están actualizados y que no se ajustan al modelo legislativo actual. Desde la Dirección, esperan poder tener esta documentación revisada y al día en los próximos cursos, pero no nos han podido facilitar todos estos proyectos por escrito.
Nos hemos detenido especialmente en el Proyecto Lingüístico del centro. El colegio Santa María no ofrece aún un plan trilingüe, en la línea que investiga el Gobierno Vasco. No obstante, y conscientes de esta realidad, la Dirección del centro ha decidido crear un grupo de trabajo al respecto, para el próximo curso, a fin de investigar y proyectar el modelo que mejor se adecúe al centro y sus alumnos. En cualquier caso, la lengua inglesa tiene una presencia ciertamente importante ya desde la etapa de educación infantil; los niños aprenden inglés, a niveles básicos, desde, incluso, los 2 años.

01/02/2011


El día de hoy ha estado dedicado, casi exclusivamente, a la observación de clases de ESO. Las dos primeras horas, de 8:30 a 9:30, las he pasado en sendas clases de 4º ESO. Después, ha sido el turno de cursos inferiores: un 2º ESO y un 3º, sucesivamente. Las clases se han dedicado, principalmente, a la corrección de actividades, la realización de otros ejercicios (reading) y a la explicación de algunos puntos gramaticales.
Lo que más me ha llamado la atención es, en primer lugar, el alto número de alumnos en esta etapa de Secundaria. Algunas clases de 4º rozaban los 30 alumnos, lo que me ha parecido una dificultad añadida. En cursos inferiores, el número es algo más cercano a la media. Pero el caso de 4º es especialmente particular puesto que ya cuentan con una línea “extra”, de Diversificación.
Por otro lado, el comportamiento de estos chavales me ha impactado un poco. No es especialmente malo, pero presentan una enorme falta de concentración. No prestan atención, se distraen con facilidad, no se toman nada en serio… Esto mejora conforme avanza la clase, cuando empiezan a corregir o cuando se explica algo nuevo. Pero, en general, les cuesta mucho centrarse y entrar en materia. Supongo que, inevitablemente, hay grupos “mejores” que otros, o más “motivados” o, simplemente, con los que se acierta más implementando ciertas metodologías o proyectos.

31/01/2011

Primer lunes oficial. El madrugón ha merecido la pena porque ha sido un día muy fructífero. A primera hora, he observado una clase de 1º Bach. (C), con la que ya había estado la semana anterior. Después, dos horas libres en las que he aprovechado para hablar con Idoia sobre sus clases y la marcha del Practicum, así como para ponerme al día con los documentos de estudio.
Después del recreo, mis compañeros y yo hemos podido asistir a una reunión de tutores, los de 4º de ESO en este caso, en la que han tratado, sobre todo, los contenidos que se tratarán en las sesiones dedicadas a “Tutoría”, una materia a la que el centro otorga un papel ciertamente importante. Es el espacio en el que se llevan a cabo la mayor parte de los proyectos del centro, centrándose sobre todo en la educación social y en valores.
Esta reunión en concreto estaba dirigida, además de a poner en común ciertos aspectos organizativos, a la puesta en marcha de un proyecto internacional de manos de Intermon Oxfam, que pretende, mediante una plataforma on-line,  Conectando Mundos, fomentar la comunicación entre estudiantes en torno a una temática tan importante como la construcción de una sociedad intercultural respetuosa, equitativa y justa. 
Por último, he asistido al otro 1º Bach. (B) en el que imparte inglés Idoia. Aunque el grupo de estudiantes es muy diferente, la mecánica es similar; hoy, en concreto, se ha continuado trabajando, en ambos cursos de 1º, el estilo indirecto en inglés.

28/01/2011

Hoy no es día lectivo en el centro, debido a la celebración de Santo Tomás de Aquino.

26 de enero


Hoy ha sido el primer día REAL de mi Practicum. Y la valoración no podría ser más positiva…
El primer madrugón ha sido francamente productivo, puesto que me ha permitido asistir a la primera clase, un 2º de ESO, bastante adormilado a esas horas, que supuso mi primera observación. Después de unas horas libres dedicadas, principalmente, a conocer a Idoia y planificar el resto del Practicum, nos hemos reunido con Roberto, el coordinador, para tratar de revisar y concluir estos planes y para completar algo más la información sobre el centro. Finalmente, el día ha terminado con la observación de dos grupos de 1º de Bachillerato.
 Tengo que admitir que, a lo largo de todo el día, me ha costado centrarme en los aspectos más quizá técnicos: alumnado, metodología, recursos… Porque lo cierto es que no podía evitar trasladarme en el tiempo y volver a mi etapa escolar, imaginándome ahí sentada, enfrente de la que ahora está siendo “mi silla”. Quizás eso es lo que más me ha llamado la atención.
Idoia utiliza un sistema de presentaciones orales para evaluar la dimensión de expresión oral en lengua extranjera, para lo cual los alumnos han de preparar un discurso y exponerlo pública y oralmente en clase, ante los compañeros y el profesor.
No deja de sorprenderme cómo, hasta hace muy pocos años, me era mucho más sencillo empatizar con esos chicos, entender sus nervios, su actitud e incluso los temas elegidos para su exposición. Pero mi prisma ha cambiado, casi por completo, y me cuesta mucho más despegarme del papel docente. Me fijo más en los errores y menos en el estado del alumno en cuestión; me cuesta más comprender la agonía y la vergüenza que hablar en público les genera a la mayoría; o los criterios y escalas de importancia que guían las elecciones de topics.
No había tenido esas percepciones antes, ni siquiera en mi escasa experiencia docente. Pero creo, después de hoy, que una parte muy importante de esta profesión y, desde luego, un rasgo casi indispensable en cualquiera de sus profesionales, es esa capacidad de EMPATÍA. Nuestra experiencia no ha de ser nunca determinante, pero sí debería servirnos para no perder de vista nuestros objetivos, las características de las personas con las que tratamos, el contexto en el que nos movemos y, sobre todo, la importancia que estos alumnos le dan a todo ello. Pienso que de este modo, teniendo en cuenta todas las características del alumnado y siendo capaz de comprender -al menos, algunos- de los sentimientos que nosotros o nuestras clases les generan, las planificaciones, evaluaciones, objetivos,… podrían adaptarse mucho más, y mejorar así no solo el rendimiento académico de los estudiantes, sino su motivación, su autoconfianza y el clima grupal.